Una vez estábamos haciendo una sesión de fotografía para un adorable bebé de seis meses. Todo parecía ir bien, la iluminación era perfecta, el fondo era ideal y el bebé estaba sonriendo y haciendo monadas. Pero de repente, el pequeño decidió que estaba aburrido de posar y decidió que quería explorar el estudio. Empezó gateando …